Para mantener la fertilidad de los suelos, es importante utilizar al máximo el potencial de los acondicionadores que se aplican en los suelos, así como correlacionar la tecnología para la aplicación de los acondicionadores del suelo con la tecnología de cultivo de las plantas agrícolas. Para ello, el intercambio de los tipos de cultivos en el proceso de rotación de cultivos y la composición de los mismos debe ser seleccionado de tal modo que las reservas de sustancias orgánicas en forma de residuos de la cosecha y de las raíces sean suficientes para el “trabajo” de todos los componentes activos del preparado Vigus. Esto se garantiza mediante el uso en la rotación de cultivos de leguminosas perennes y anuales, de cereales gramíneos perennes, de legumbres, de maíz para ensilado. La paja de los cereales tiene un alto coeficiente de humificación. En las granjas donde hay excedentes de paja no apta para forrajes, se debe dejar en forma triturada y distribuida de manera uniforme en toda la zona del campo y tratarla con el preparado Vigus a razón de aproximadamente 2-3 litros por 1 hectárea antes de arar los campos cultivados, cubriendo y regándola luego en el suelo. Según una serie de institutos de la rama, para reducir la destrucción del humus se deben dejar cubiertos con residuos de los cultivos, al menos, el 30% del suelo. En la estructura de las superficies de las áreas sembradas, la proporción de los pastos perennes debe ser de al menos un 16-20% de las tierras cultivables, de las legumbres – los guisantes, la arveja, etc. – no menos del 15 al 16% de barbechos puros – al menos el 10%.