Los complejos moleculares de peloides forman parte de la estructura del suelo, cuando están presentes aumenta drásticamente la capacidad de intercambio de los suelos. Las formas de las sustancias nutritivas que han sido adsorbidas no se relacionan con el suelo, no son arrastradas por el agua, se encuentran en un estado accesible para su utilización por las plantas. En lo adelante, las plantas utilizan estas sustancias adsorbidas, incluso con mayor intensidad que de la solución del suelo. Se ha observado la capacidad que poseen las sustancias húmicas para evitar la fijación de los minerales arcillosos del potasio como resultado de la formación de compuestos de tipo quelatos. Los micro-elementos útiles, que son metales forman, junto con las moléculas de los compuestos húmicos en el suelo los complejos de quelatos y posteriormente penetran en las plantas proporcionándoles sus alimentos, mientras que el hierro y el manganeso, según el criterio de una serie de científicos del suelo son absorbidos únicamente en forma de complejos ligados orgánicamente.

Los compuestos húmicos inhiben la sorbción irreversible de los fosfatos, uniendo en complejos a los iones de hierro y de aluminio, especialmente en aquellos suelos que los contienen en exceso. El peloide incorporado en el suelo, contribuye a fijar en el mismo los elementos nutritivos y a su consumo más racional.

El preparado Vigus incrementa el nivel de utilización de los macroelementos del suelo

el nitrógeno

el fósforo

el potasio

Los concentrados contribuyen a mejorar el suministro a las plantas de los elementos nutrientes del suelo, evitando la lixiviación de las sales fácilmente solubles del potasio, del nitrógeno y aumentando el acceso de las sales de fosfato de calcio a las plantas, del magnesio, del aluminio, del hierro. Los resultados de las investigaciones científicas confirman la hipótesis de que durante la incorporación de peloides se observa una clara tendencia al aumento del contenido de fósforo móvil, del potasio intercambiable, del nitrógeno asimilable en la capa cultivable del suelo. Los investigadores científicos han establecido que: incluso cuando se aplican altas dosis de fertilizantes minerales para la cosecha prevista de granos y cereales, de vegetales y hortalizas y demás cultivos, las plantas toman directamente de los fertilizantes para formar la biomasa sólo un tercio de las sustancias nutritivas necesarias, mientras que las otras dos terceras partes las plantas la absorben del suelo. Este es otro argumento de peso a favor del trabajo focalizado en la introducción de peloides en los suelos.